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martes, 19 de junio de 2018

Viaje por Veracruz y Puebla. Parte 5. Quiahuiztlán y Cempoala

Amanecer en Villarica

El segundo día de viaje nos levantamos antes de la salida del sol y fuimos por tercera vez a la playa para fotografiar el amanecer, algunas nubes cubrían el horizonte pero finalmente pudimos ver un poco el cielo rojo, aunque no tan espectacular como en algunas otras ocasiones. Justo cuando el sol estaba ya alzándose sobre la cubierta nubosa una lancha pasó cruzando las aguas bajo él, pareciendo una pequeña mancha negra sobre el azul del mar y bajo el cielo rojizo-amarillento.

Dejamos el hotel poco después y subimos todas nuestras cosas al auto, luego de un trayecto muy corto subimos a las faldas del cerro de los metates, el cual con sus paredes casi verticales domina la vista de la zona y en su base sostiene el sitio arqueológico de Quiahuiztlán.
Tumbas de Quiahuiztlán

En éste lugar desembarcó Hernán Cortés cuando llegó de Cuba en 1519 y luego de decidir dirigirse hacia México-Tenochtitlán; aquí lo recibieron amistosamente y se entrevistó con un cacique muy corpulento que le manifestó su inconformidad con el gobierno de Moctezuma, lo que el conquistador aprovechó para tomar a los Totonacos de la región como aliados contra el poderoso imperio mexica. 

Quiahuiztlán es de dimensiones modestas pero destaca por sus cementerios formados por urnas con forma de basamentos piramidales con sus templos superiores en miniatura, incluso mostrando sus accesos y escalinatas con alfardas; dentro de cada uno se depositaban los restos humanos y alrededor de cada conjunto se encuentran plataformas y templos bajos. Éstos conjuntos se encuentran a distintos niveles sobre el talud del cerro y algunos contaban con una impresionante vista al mar. 
Quiahuiztlán

Los tres ya habíamos estado ahí pero no podíamos perdernos la oportunidad de volver a fotografiar el lugar con el bello azul del cielo y el verdor de la vegetación que imperaba entonces. Únicamente visitamos el área central, llegamos al estacionamiento y pasamos la caseta de vigilancia para encontrarnos con una plaza que tiene el primer conjunto de tumbas, las cuales dan la espalda al cerro y miran hacia el centro del conjunto. Un poco más adelante hay otra plaza con templos que en su lado oriental termina en un desnivel muy pronunciado que permite ver desde ahí toda la costa y las lagunas cercanas. Siguiendo la orilla de éste precipicio y de los edificios que cercan la plaza por el norte hay otro conjunto menos numeroso de tumbas, pero por mucho más impresionante que el anterior por la presencia imponente del cerro de los metates como fondo.
Conjunto 2 de tumbas

Yo me adelanté pues había un grupo de personas que llegaría a ésta área y quería hacer tomas sin gente, aún así no me dio tiempo y tuve que esperar con los demás a que terminaran su recorrido para continuar con mi tarea.

En una zona más baja se encuentra otro pequeño cementerio y un juego de pelota mientras que en una más alta se encuentran algunas de las tumbas más importantes, incluso una cuenta con tres accesos en su fachada en lugar de uno como todas las demás, por otro lado son las únicas que miran hacia el mar aunque la vegetación en aquella parte no permite apreciar el horizonte. No fuimos a éstos conjuntos y nos dirigimos de regreso al auto para proseguir el recorrido, aún teníamos varios lugares que recorrer.
Estructura en Cempoala junto a la muralla

Tomamos la carretera hacia el puerto de Veracruz por algunos kilómetros, vimos una serie de montículos muy claros junto al camino y más adelante nos desviamos hacia Cempoala, otro lugar posclásico que se unió a Cortés en su travesía hacia México Tenochtitlán y que se convirtió en aliado para la derrota de dicha ciudad en el altiplano mexicano. 

Éste sitio arqueológico es mucho más extenso aunque una buena parte está disperso entre las casas del poblado actual que se asentó sobre la ciudad prehispánica, vimos restos de estructuras desde que entramos a la zona urbana y hasta llegar a la entrada de la parte que está resguardada por el Inah y habilitada para la visita pública, aquí también acudimos para tomar fotografías pues ya lo conocíamos los tres.
Círculo gladiatorio

La zona está rodeada por una muralla con remates en forma de "L", tiene edificios de buen tamaño construidos con cantos rodados y una serie de plazas de grandes dimensiones que en algunas partes tienen círculos rodeados de muros similares a los de las murallas que sirvieron para realizar sacrificios gladiatorios en los que se obligaba a ciertos prisioneros armados con garrotes y escudos falsos a enfrentarse contra soldados locales bien equipados. 

Nuevamente nuestro recorrido fue breve, caminamos por las plazas y fotografiamos los círculos y las estructuras, no se puede subir a los basamentos mayores, lo que hizo que nuestro paso fuera más rápido.
Plaza principal de Cempoala

Antes de retirarnos nos dirigimos al pequeño museo de sitio, estaba cerrado pero luego de llamar al custodio lo abrieron. Dentro hay una colección de piezas muy interesantes que incluyen platos polícromos y esculturas de pequeño formato, además de algunas fotografías históricas del lugar y de otros en los alrededores. Afuera hay una serie de esculturas en piedra de mayor tamaño, algunas mostrando grabados aún muy claros. 

Finalmente proseguimos nuestro trayecto en auto y nos dirigimos a la autopista que va a Xalapa, así terminamos nuestro paso por el estado de Veracruz y nos dirigimos hacia la sierra de Puebla.

jueves, 7 de junio de 2018

Viaje por Veracruz y Puebla. Parte 1. Palmillas

Estructura en Palmillas
El año pasado mi amigo Neftalí, que en paz descanse, estaba planeando un recorrido por Veracruz para visitar al menos los sitios arqueológicos de Cuauhtochco y El Zapotal; por diversas situaciones el viaje se fue posponiendo y finalmente se cambió para diciembre, sin embargo el fallecimiento de Neftalí dejó aquel proyecto inconcluso.

A mediados de año se volvió a pensar en el viaje a Veracruz y finalmente me puse de acuerdo con mis amigos Jorge y Ernesto para ir. La fecha quedó para el fin de semana del 2 y 3 de junio de 2018; para poder aprovechar el tiempo, ya que Jorge pondría su carro como transporte, nos quedaríamos en su casa un día antes y comenzaríamos nuestro trayecto muy temprano por la madrugada.
Estructura con muros conservados

El 1 de junio por la tarde salí de mi casa y esperé cerca de ahí a que Jorge saliera de su trabajo y pasara, una vez que llegó nos fuimos a comer algo y luego a esperar a que llegara Ernesto. Estuvimos jugando mini nes un buen rato pues nuestro compañero tardó bastante; ya entrada la noche fuimos a recogerlo al metro y estuvimos sentados un buen rato afuera viendo que no era un buen lugar para esperar, observamos gente pasar drogándose, tipos malencarados e individuos de mal semblante hasta que por fín Ernesto apareció. Jorge se sorprendió bastante porque llegó mucho más delgado que la última vez que habíamos viajado y caminamos de regreso a la casa para descansar. Estuvimos platicando un buen rato hasta que el anfitrión nos reclamó por estar hablando tanto tiempo.
Palmillas

Me despertó mi alarma a las 3 de la mañana y poco después salió Jorge para levantarnos; subimos al auto y tomamos hacia la autopista de Puebla, encontrando el camino con más autos de los que esperaríamos para esa hora pero con tránsito muy fluido. 

Avanzamos muy rápido y pasamos por Chalco, Río Frío, San Martín Texmelucan y Puebla; seguimos de largo hacia las cumbres de Maltrata y en lugar de la habitual niebla de la zona nos encontramos con un paisaje despejado y espectacular en el que comenzaba el alba. El sol salió cuando íbamos por Orizaba y poco después llegamos a Córdoba y dejamos la autopista para seguir por la carretera federal donde algún tiempo después llegamos al poblado de Palmillas.
Palmillas

El sitio de Palmillas es muy poco conocido, Ernesto había encontrado fotos cuando planeábamos el recorrido y yo pude ubicarlo en el mapa así que llegamos sin problemas y luego de avanzar unos metros por terracería apareció frente a nosotros una estructura prehispánica que tenía tres terrazas que aún conservaban íntegro gran parte del muro exterior; no se observaba la escalinata pues dos de los lados estaban destruidos pero aún tenía mucho estuco original, estaba construido con cantos rodados y se encontraba en la orilla de un gran campo de caña que estaba circundado por montículos bajos. Un poco más adelante había otra estructura de similar tamaño o quizá un poco más alta pero completamente convertida en montículo y sin mostrar arquitectura en pie.
Plaza de Palmillas

Examinamos las dos estructuras mayores, primero Ernesto y yo subimos a la más destruida y desde ahí pudimos ver la primera iluminada por la luz rojiza del amanecer, el campo estaba sumamente verde y lleno de pájaros que cantaban, volviendo el ambiente pintoresco y sumamente bello. Nos dirigimos entonces al basamento con muros conservados y nos dimos cuenta que una parte de las paredes estaban desprendidas de su núcleo, quedando un hueco entre ellos, lo que quizá haga que colapse en fechas próximas. Desde la cima se veía la enorme plaza que se formaba entre los montículos restantes y a lo lejos aún podíamos observar las cumbres de Maltrata. 

Finalmente volvimos al auto pues nos esperaba el mejor recorrido del viaje unos kilómetros más adelante.