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lunes, 8 de enero de 2018

Viaje por México y Guatemala pt. 1. Palenque

Templo de la calavera
Nuevamente tuve la oportunidad de visitar la zona maya al final del 2017 e inicios del 2018; éste viaje fue el último que tuve la oportunidad de planear junto a mi amigo Neftalí que en paz descanse y su compañero Fernando del grupo de arqueoviajes, pasamos varios días diseñando el itinerario y finalmente lo lanzamos para quien quisiera ir a mediados del año. Por desgracia más tarde Neftalí falleció, pero nosotros no quisimos que se cancelara el recorrido y lo consagramos a su memoria. Finalmente Fernando se encargó de la administración y yo sería el guía porque era el único que conocía la región; más tarde Quintín, del mismo grupo de arqueoviajes quedó también como guía. Pasaron los meses y se pudieron juntar 24 personas para realizar un trayecto por Chiapas, el norte de Guatemala, cruzar Belice y terminar en el sur de Quintana Roo.
El Palacio

Comenzamos el viaje tomando el autobús que nos llevaría a la parte mexicana del recorrido desde el monumento a la revolución; salimos un tanto tarde y paramos más veces para que bajaran al baño de las que hubiera esperado. 

Nuestro primer destino era Palenque en Chiapas, llegamos pasado el medio día y todavía nos detuvimos a comer pollo asado pues fue lo único rápido que encontramos; la visita en el sitio tuvo que reducirse a los principales edificios del área central. Así comenzamos el recorrido donde Quintín y yo fuimos dando algunos datos sobre los puntos que íbamos visitando, pasamos por la entrada principal y lo primero que vimos fue el templo de la calavera, las 3 veces anteriores que estuve en Palenque se podía subir al edificio pero ésta vez nos encontramos conque ya estaba cerrado al público.
Templo de las inscripciones

Unos pasos más adelante encontramos la tumba de la reina roja, la cual se encuentra en un túnel dentro del edificio junto al de la calavera; ahí si era posible entrar así que pasamos a recorrerla, se trata de un edificio antiguo que fue sepultado por el que se ve actualmente y que se adaptó para colocar un sarcófago donde se encontró el esqueleto de una mujer cubierta de cinabrio (lo que le daba el color rojo). Después pasamos frente al templo de las inscripciones, en su interior se encontró la famosa tumba del gobernante Kinich Janab Pakal, pero ésta se encuentra cerrada desde hace varios años así que seguimos de largo hacia el palacio; no pudimos apreciar todos los detalles de éste complejo edificio así que nos centramos en su peculiar torre que sobresale en uno de los patios, vimos un poco de pintura mural que representa flores y algunos de los adornos de estuco que aún se observan en las paredes y en los patios.
Torre del palacio

El siguiente punto a visitar era el conjunto de las cruces, que es mi favorito de Palenque. Ya se hacía muy tarde y una parte del grupo junto con Fernando se quedó muy atrás así que Quintín y yo no tuvimos otra opción que adelantarnos con las personas más rápidas pues los tres edificios del conjunto se pueden subir y tienen algunas de las mejores vistas del sitio. Nuevamente pude observar el bello Templo del sol, que es el mejor conservado aunque no el mayor; el templo de la cruz que es aún más alto que el de las inscripciones y el de la cruz foliada que con su basamento cubierto de pasto se ve más pintoresco y salvaje que los demás. Yo iba con calma pues conocía bien éstos edificios, pero debido a la falta de tiempo sólo pude subir al de la cruz.
Templo del sol

Los tres edificios reciben su nombre de unos tableros bellamente labrados que se encuentran en sus templos superiores, todos tienen a los lados las figuras de los gobernantes Kinich Janab Pakal y su hijo Kan Balam II, el del sol en su centro tiene un escudo con el rostro del dios solar Kinich Ahau, el de la cruz tiene una ceiba con las ramas formando el símbolo que da nombre al edificio y el de la cruz foliada tiene una planta de maíz con la misma forma que el anterior. Desde la cima de la cruz pude sentarme un momento a apreciar la belleza de las montañas frente al templo, totalmente cubiertas de selva muy tupida que hace imposible ver lo que hay detrás; al otro lado se puede ver la extensa llanura costera que desde aquí comienza y llega hasta el golfo de México.
Templo de la cruz

El plan era terminar el recorrido en el grupo norte pero cuando bajaba del templo de la cruz los custodios comenzaron a indicar que era hora de salir, de modo que lo único que pudimos ver fue el juego de pelota, el cual es bastante pequeño considerando el tamaño que tiene Palenque.

Desde ahí nos fuimos al hotel, que quedaba en el centro del pueblo del mismo nombre y luego de instalarnos esperamos un rato a que llegara mi amigo Ernesto, quien ya se había adelantado días antes y estaba visitando el sitio de Xupá, el cual yo había visto año y medio antes y por ello le indiqué como llegar. En cuanto nos alcanzó en el hotel me fui con él y con nuestra amiga Adriana a cenar y finalizamos el día regresando al hotel a dormir temprano pues el trayecto desde la ciudad fue bastante largo y agotador.


martes, 15 de octubre de 2013

03-01-12 Zona arqueológica de Palenque

          Nuestro viaje comenzó la noche anterior saliendo del D.F. en autobús, y llegamos a Villahermosa por la mañana, de ahí tomamos un camión local a Palenque, alrededor de $50 y 3 horas de camino.

          Llegamos a nuestro destino y buscamos hospedaje y salimos rumbo a las ruinas pasada ya la una de la tarde, tomando un colectivo en la glorieta donde comienza la calle Benito Juárez, donde al centro hay una gran cabeza de Pakal, gobernante más famoso de la antigüa ciudad, el costo fue de $10 más la entrada al parque nacional de $40, cabe mensionar que éstos colectivos pasan durante todo el día, lo cuál convierte la visita a la zona arqueológica en una de las más sencillas que existen.
Glorieta donde se toma el colectivo a las ruinas.

Templo del Conde
           Al llegar al sitio arqueológico lo primero que quise hacer fue buscar el grupo IV, el cual no había podido ubicar en mi primera visita al sitio, 5 años antes, sin embargo me llevé una sorpresa al descubrir que al igual que otros conjuntos que había visitado anteriormente, se encontraba cerrado al público. Al desviarnos buscando dicho conjunto, decidimos seguir por el camino en el que íbamos, con lo cual llegamos a la plaza principal junto al templo del Conde, pero con el detalle que al final de dicho camino y en el sentido contrario al que íbamos había un letrero que decía no pase, cosa que nos sucedió dos veces ése día.

Grupo XVI
El grupo norte comprende el templo del conde (llamado así porque se dice que el excéntrico explorador francés Frédéric Waldeck, lo habitó durante su estancia en Palenque en 1832) y los edificios I a V que se ubican sobre una plataforma alargada, es pequeño pero muy bonito, lo recorrimos en poco tiempo y luego caminamos hacia el juego de pelota. Seguimos con el grupo XVI, cuyos pasajes abovedados y múltiples niveles de habitaciones gustaron mucho a Diana y a mí, incluso nos dimos cuenta que había niveles por debajo del suelo, pues en el centro de una pequeña plaza encontramos aberturas que dejaban ver un poco de las oscuras cámaras ocultas construídas quizá bajo falsos arcos mayas.

Templo de la cruz
Lo siguiente fue el grupo que más me gusta de Palenque: Las cruces, con su majestuoso templo de la cruz, el ruinoso y melancólico templo de la cruz foliada y el pequeño pero bien conservado y hermoso templo del sol, además de otros edificios menores que rodean una plaza de medianas dimensiones, ahí Alejandro comenzó a dar muestras de cansancio, recorrimos los basamentos y nos sentamos un rato en lo alto del templo de la cruz, desde donde se tiene una vista espectacular de la llanura costera, dominada desde las primeras estribaciones de los altos de Chiapas. En el templo del sol nos detuvimos por otro rato ya que Alejandro se tendió en una escalinata a descansar. Luego tratamos de dirigirnos a los templos XIX y XX, pero el acceso estaba cerrado.

Templo del hermoso relieve
Cruzamos el arrollo Otolum, y seguimos una pequeña senda en la selva junto al mismo, ya que yo recordaba haber ido al templo del león o del bello relieve por ahí, pero más adelante nos encontramos con el camino de piedra hecho para los turistas, y nuevamente nos dimos cuenta que sin notarlo estábamos en una zona donde no había paso. Sin embargo estábamos ya a unos 100 metros de la cadena que cerraba el acceso y decidimos seguir, rápidamente comprobamos el por qué de la restricción: apenas podíamos caminar por lo resbaloso del piso; llegamos así al templo al final del camino, ahí estuve a punto de caer hacia el río, unos 8 metros más abajo, pero Diana me detuvo.

Regresamos a la plaza por el mismo sendero por el que entramos para evitar el letrero y pasamos frente al famoso templo de las inscripciones, Alejandro nuevamente se tendió a descansar mientras Diana y yo entrábamos a la tumba de la reina roja y al templo de la calavera.

Templo de las inscripciones, tumba de la reina roja y templo de la Calavera
Seguimos hacia el palacio, recorriendo cada uno de los patios y entrando a los subterráneos, como se hacía tarde y el cansancio del viaje ya hacía algo de mella decidimos
El palacio
dirigirnos a la salida, todavía recorrimos los grupos Murciélagos, I y II, que junto al grupo B y C están a los lados del camino de salida, pero éstos últimos se encontraban cerrados. También nos detuvimos un rato a admirar la bella cascada “baño de la reina”, que al caer pareciera una delgada sábana de agua azul. Cuando llegamos a la salida eran ya las 5 pm, hora en que las zonas arqueológicas cierran.

Grupos I y II
Regresamos al centro de la ciudad moderna y terminamos comiendo tacos pues no encontramos muchos establecimientos abiertos, de ahí fuimos a comprar comida para los días subsiguientes en la bodega cercana al hotel. Ya completamente agotados regresamos a nuestra habitación, donde vimos junto a la ventana una brillante salamandra de color amarillo, ésa noche todos dormimos como piedras.




Calificaciones:
Tamaño: 8, el sitio es enorme, pero la zona explorada es mínima en comparación.
Accesibilidad: 10, es muy sencillo llegar al sitio en auto y en transporte público.
General: 9, uno de los sitios mayas más interesantes, grandes y espectaculares que existen, además es Patrimonio de la Humanidad, vale la pena visitarlo, sólo tiene el inconveniente de que dentro hay muchos comerciantes que entorpecen la visita, bien podrían ubicarse a la entrada de la zona arqueológica.