miércoles, 17 de mayo de 2017

Viaje a Yucatán y Campeche pt. 3. Anya y Xkipché

Edificio principal de Anya
El tercer día de viaje por fin salimos de los alrededores de Mérida y comenzamos por ir a recoger a Stephan Merk para que nos acompañara, él conoce casi 600 sitios mayas diferentes y es descubridor de varios de ellos, además de haber escrito numerosos reportes y artículos, por lo que fue un invitado de lujo para nuestra exploración. Salimos con rumbo sur hasta el poblado de Muna, donde nuevamente nos detuvimos para recoger a nuestro guía del día, a quien Julio había contactado el día anterior expresamente para que nos llevara al gran sitio de Xkipché, seguimos adelante pasando Uxmal y nos dirigimos al poblado de San Simón. Stephan, Eduardo y Julio ya conocían aquel camino y se sorprendieron al ver que lo habían repavimentado, mejorando el tiempo de traslado notablemente. 

Detalle del edificio de Anya
Justo en la entrada del camino que tomamos hacia Xkipché se encuentra otro sitio llamado Anya en honor a su descubridora, quien fue alumna del arqueólogo Hans Prem y se encontró con el bello edificio que se conserva parcialmente en pie en el lugar. Le pedimos a Stephan y a nuestro guía que nos llevaran a verlo y caminamos algunos metros en la selva hasta dar de frente con el recinto que tiene decoración en mosaico de piedra y numerosas columnillas; a diferencia de otras estructuras del puuc tenía decorada toda la fachada y no solo la parte superior de la misma; conteniendo grecas escalonadas en los intermedios de los dos accesos que se conservan, del lado izquierdo hay un gran montón de escombros y algunos restos de muros que indican que había una o dos habitaciones más que colapsaron.

A cada lado y frente al edificio hay montículos que indican que hubo una plaza rodeada de estructuras ahí y un poco más lejos nos encontramos con una pared en pie de una estructura mas, sin embargo está demasiado dañada y no se aprecian detalles de su fachada ni de muros externos.

Luego de fotografiar y de observar todos los detalles que pudimos nos retiramos de ahí para seguir nuestro camino, sin duda era el primer sitio con arquitectura bien conservada que encontrábamos en el viaje y nos pareció un excelente inicio para el día.

Palacio de Xkipché
El camino hacia Xkipché exigió bastante a nuestro tzuru rentado, pues era terracería, pero lo recorrimos sin mayor problema. Pasamos por áreas abiertas, cubiertas de selva y ranchos ganaderos donde encontramos gran cantidad de vacas que nos miraban desde cada lado. Para llegar necesitábamos la llave de una propiedad privada y nuestro guía la llevaba consigo, pues precisamente para eso lo habíamos contactado. Nuestro amigo Luis Adrián de Monterrey nos lo recomendó pues había estado en Xkipché meses antes.

Finalmente llegamos a un área donde dejamos el auto y había que proseguir a pie, justamente nos encontrábamos en la mensura que divide los estados de Yucatán y Campeche. En lo que Julio y Eduardo se preparaban Stephan y yo estábamos impacientes por seguir y él me dijo que nos adelantáramos pero el guía nos hizo regresar puesto que el camino que tomamos, a pesar de llevar al sitio, se complicaría por lo cerrado de la vegetación.

Cuarto del palacio de Xkipché
Nuevamente comenzamos a caminar y no muy lejos entramos a la selva en una zona donde se elevaba el terreno, tuvimos que cruzar una alambrada hacia el lado Yucateco del sitio, ahí me tropecé y caí pero tuve suerte de no lastimarme con las púas; lo primero que vimos fueron los dos pisos del enorme palacio del lugar, uno de los más grandes de la zona puuc, es una zona arqueológica excavada y restaurada por un equipo alemán en varias temporadas, donde incluso Stephan Merk había trabajado, por lo que lo conocía bien; por desgracia actualmente el abandono de Xkipché es absoluto y está envuelto en una espesa vegetación que reclama los edificios como antes de los trabajos arqueológicos. 

Pasamos largo rato recorriendo una gran cantidad de habitaciones, subiendo y bajando de escalinatas que llevaban al piso superior donde también había recintos, algunos de ellos incompletos pues el palacio nunca se terminó de construir porque el sitio fue abandonado antes de eso. Nos sorprendieron los enormes accesos frontales de algunos de los cuartos, muy anchos y mayores que la mayoría de los que habíamos visto en otros lugares.

El palacio entre la selva
Subí a la planta alta de toda la serie de habitaciones que forman una "L", y ahí pude ver los arranques de muchos muros que probablemente eran los que nunca terminaron; nuevamente a nivel de piso el guía me mostró que otras dos estructuras bajas cerraban la plaza por los lados restantes y también habían sido restaurados, por lo que a pesar de la dificultad por las plantas que crecían por todas partes, recorrí todo el frente y la parte trasera de dichos edificios.

Finalmente me llamaron para que alcanzara a los demás pues era tiempo de ir a la zona campechana del sitio, donde existen otras estructuras; así que bajamos de la plataforma del palacio y cruzamos el camino que nos había llevado ahí para entrar en un pastizal tremendamente crecido que llegaba a más de 2m de altura, a los pocos metros nos encontramos con un edificio que tiene una parte de su fachada en pie, en la parte superior tenía columnillas y en la base de las mismas una serie de decoraciones en forma de herradura.
Edificio con decoración de columnillas

Proseguimos nuestro camino por el pastizal; quizá éste tipo de terreno sea mucho más difícil y peligroso de cruzar que la selva, puesto que el pasto alto es difícil de cortar con el machete, hay tanto que parece que aunque caiga no disminuye, oculta el suelo por completo cubriendo pozos, piedras y posibles animales como víboras y por si fuera poco sus bordes llegan a ser afilados y cortan con ligeros roces; a pesar de ello no nos detuvimos y fuimos encontrando plataformas, una gran pirámide que se alzaba en un costado aunque sin rastros de arquitectura visible y otro pequeño edificio cuya entrada estaba muy dañada pues su dintel había caido y con él las jambas, dejando un gran agujero en lugar de puerta.

Habitación semicolapsada en el segundo palacio.
Para terminar con nuestro recorrido en Xkipché llegamos a una gran plataforma que tenía muchos restos de mosaicos de piedra de edificios completamente destruidos y luego de darle vuelta nos encontramos con el segundo palacio, mucho más pequeño que el primero y más dañado. Solo en su parte trasera pudimos ver las piedras que recubrían los muros y algunas columnillas, mientras que en el delantero casi todo había caído excepto el relleno de techos y muros, dejando en pie una serie de habitaciones semienterradas.

En la parte frontal encontramos una especie de altar metido en una parte de la base de la estructura que no pudimos comprender; hasta ahí vimos que la arquitectura de Xkipché era un poco extraña, tal vez por falta de planeación o premura en la construcción. Quedamos sumamente satisfechos con la exploración de éste sitio que Eduardo llevaba años queriendo visitar y que no pudo ser su sitio maya 400 pero sin duda fue uno de los mejores de todo el viaje, sin embargo aún quedaban horas del día para seguir y regresamos al auto para continuar nuestro camino...

martes, 9 de mayo de 2017

Viaje por Yucatán y Campeche pt. 2. Fracaso en Komchén y visita a Ch'el y Caucel

Estructura en Ch'el
El segundo día de viaje estábamos bastante desvelados así que no nos levantamos nada temprano y a penas a las 12 íbamos con rumbo a nuestro primer sitio, el día no comenzó de la mejor manera y así seguiría por un rato. 

Nuevamente el plan era recorrer las cercanías de Mérida empezando por Komchén, un sitio muy antiguo y que estaba conectado con Dzibilchaltún; Julio tenía las coordenadas de una posible ubicación de algunas estructuras que sabíamos que habían sido trabajadas por arqueólogos aunque yo tenía mis dudas sobre si las encontraríamos pues por mucho tiempo había buscado esos edificios sin encontrar rastro alguno en imágenes satelitales y en documentos. Llegamos a un rancho con la intención de preguntar a los dueños y si era posible conseguir un guía pero estaba desierto; luego de revisar nuestros datos decidimos rodear la propiedad por la selva usando el machete de Eduardo e intentar llegar a la ubicación. Un poco antes de comenzar un auto apareció y pensamos que la suerte regresaba, pero se trataba de una mujer que quería informes sobre algunos terrenos cercanos, le dimos algunas sugerencias y volvió por donde había venido.

Los primeros metros fueron prometedores pues encontramos montículos muy destruidos que indicaban la presencia de edificios mayas pero poco a poco se iba cerrando la vegetación haciendo difícil avanzar, cuando estabamos a punto de desistir encontré junto al muro periférico del rancho un espacio abierto con apicultivos y un poco más allá un camino muy ancho que nos animó a seguirlo hasta quedar muy cerca de las coordenadas deseadas pero a partir de ahí todo fue cuesta abajo. Nos separamos para abarcar mas espacio y siguiendo los senderos que entraban en la dirección deseada encontrando montículos mas grandes pero nada de arquitectura visible. Julio y Eduardo ya no quisieron seguir pero yo tomé el machete e hice un último intento; entré mas lejos encontrando incluso lo que parecía un camino o sakbé, pero ni rastro de muros o algo parecido, lo único que obtuve fue llenarme de razguños y de espinas a penas en el segundo día de viaje...
Estructura en Ch'el

Perder tanto tiempo sin encontrar komchén fue un tanto frustrante pues queríamos recorrer 4 sitios para al siguiente día llegar a uno muy grande y que fuera el número 400 en la cuenta de Eduardo, como se hacía tarde decidimos dirigirnos a Ch'el, pues es un sitio que está dentro de un parque ecoturístico llamado Ruinas Sihunchén y temíamos que lo cerraran; salimos de Mérida por la carretera que va rumbo a Celestún y luego pasamos por carreteras secundarias y una vez ahí nos recibió el dueño. Luego de una breve plática sobre el sitio y las pretenciones del propietario del terreno, quien desea restaurar el sitio arqueológico, comenzamos a caminar unos cientos de metros hasta que encontramos un gran montículo muy destruido que tenía restos de las escaleras más bajas, sin dudarlo subimos y nos encontramos con que en su cima habían unos pocos restos del templo superior, como el dintel del acceso a éste. Más adelante llegamos al grupo central, el cual es un conjunto tipo "E", muy raro en la zona de Yucatán pero común en Guatemala y el sur de Campeche. Éste tipo de construcciones son compuestas por un basamento piramidal de base cuadrada que tiene cuatro escalinatas, una en cada una de sus caras y una plataforma alargada al oriente que generalmente tiene 3 templos en la parte superior colocados de tal manera que marcan salidas de astros o del sol mismo en fechas como los equinoccios y los solsticios. Éste conjunto en Ch'el tiene otros edificios alrededor, todos con alturas de 5 o más metros, pero tan destruidos que no se alcanza a distinguir sus formas, solo las piedras del relleno que han rodado por las laderas, aunque a diferencia de muchos que habíamos visto antes, éstos edificios estaban casi completamente limpios de maleza.
Montículos de Ch'el

Regresamos a la entrada rodeando por otro camino encontrando algunos montículos más pequeños y por la hora la única opción para intentar visitar 2 o 3 sitios más en el día era ir a Caucel a buscar vestigios escondidos, nos dirigimos ahí lo más rápido posible y buscamos un sitio llamado "Las torres" en una glorieta, sin embargo lo que vimos ahí fue tan insatisfactorio que no quisimos agregarlo a nuestra cuenta: tan sólo había un montón de piedras alineadas en lo que parecía una plataforma con 15 cm de altura.

El último chasco puso fin al ímpetu de nuestro recorrido y a penas llegamos al centro de Caucel a ver un gran basamento piramidal que está justo detrás de la iglesia, así que se convirtió en el segundo y último sitio visitado del día.
Montículo en Caucel

Ésta estructura tiene aproximadamente 5m de altura y en la parte de atrás parece haber sido partida por la construcción de una calle que permite ver parte de una subestructura o construcción anterior que se encuentra debajo de la actual, también en un costado tiene un pequeño nicho con una piedra dentro que ha sido usado como altar aunque no comprendimos el por qué de la piedra en su interior. Finalmente en la cima hay tres piedras hechas con ramas.

Pasamos un rato ahí hasta el anochecer y nos dirigimos al hotel para bañarnos y nuevamente ir a cenar con Stephan Merk y su esposa. Ahí hicimos planes para el día siguiente en el que nuestro anfitrión nos acompañaría, ya estábamos hartos de sitios en la ciudad y de montículos destruidos así que ahora entraríamos de lleno a la selva a buscar edificios en pie...

jueves, 4 de mayo de 2017

Viaje por Yucatán y Campeche pt. 1. Inicio del viaje, sitios de Mérida

Estructura en zona habitacional de Cholul
Los que me conocen sabrán que lo que más me gusta en materia de viajes es recorrer la zona maya, en especial la península de Yucatán, por ello no es ninguna sorpresa que cuando se me presentó la oportunidad de ir nuevamente a la zona en compañía de mis amigos Eduardo González Arce y Julio Torres no dudé ni un momento en ir. Éste sería un viaje raro para mí, pues la mayoría de la información para llegar a sitios la recopiló Julio, de modo que ésta vez no pasé largo tiempo investigando ubicaciones y rutas; además el recorrido sería del 27 de diciembre en adelante, pasando año nuevo en tierras mayas. Tampoco participé muy activamente en la búsqueda de vuelos y transporte, por lo que pasaré directamente a la narración del viaje en sí.

Plataforma en Dzoyilá
Desde las 3 de la mañana ya estaba levantado pues habríamos de salir en el primer vuelo matutino a Mérida y desde la terminal 2 del aeropuerto de la ciudad de México; Eduardo pasó la noche viajando de Querétaro hacia allá y Julio también salió con aquel rumbo alrededor de las 4, nos reunimos en la sala de documentación y como teníamos bastante tiempo fuimos a desayunar. Como es costumbre, Julio llevaba dos grandes volúmenes engargolados con información y mapas de sitios arqueológicos mayas, por lo que comenzamos ahí mismo a revisarlos ya que teníamos idea de lo que queríamos visitar pero iríamos decidiendo rumbos sobre la marcha, otra cosa rara para mí que siempre llevo ya una ruta que no suele cambiar.

Estructura maya en Granjas

El vuelo salió casi en tiempo y llegamos a Mérida luego de hora y media, ahí nos esperaba el dueño de un negocio de renta de autos que Eduardo y Julio conocían de un año antes, nos llevó a su oficina y nos entregó un tzuru en el que nos moveríamos casi todo el viaje. Julio y yo nos turnamos para manejar, cosa que me gustó mucho pues disfruto de conducir; la causa de que fuera un tzuru y no otro modelo quiza fue porque el dueño ya tenía idea de la clase de caminos a los que nos íbamos a dirigir, pero a pesar de ello el primer día no salimos de la ciudad, en lugar de ello visitamos 7 parques arqueológicos dentro de la mancha urbana. 
Plataforma en Salvador Alvarado Sur
La primera parada nos costó trabajo pues el gps del celular nos indicó una ruta totalmente errónea pero luego de prescindir de él llegamos a Cholul, un lugar donde hay un campus de la UAY y un desarrollo habitacional que conservan dos estructuras prehispánicas al lado de unas oficinas y en una glorieta. Se trata de basamentos piramidales bajos que son muy antiguos pues datan de inicios de nuestra era. En los alrededores hay montículos pero sólo pude encontrar uno. El edificio principal está rodeado de magueyes y tiene iluminación, casi es el patio trasero de algunas viviendas y lo tienen bien cuidado; lo mismo pasa con el de la glorieta aunque éste no tiene reflectores como el primero. Otra cosa famosa cercana es un exconvento que se dice está embrujado, cosa que me llamaba la atención, sin embargo no había tiempo de ir a verlo.

Estructura de Salvador Alvarado Oriente "El Cerrito"
De inmediato nos dirigimos al sur de Mérida y llegamos a una zona llamada Dzoyilá, que contiene varias plataformas prehispánicas y pequeños montículos en un terreno casi baldío y en sus alrededores, solo pudimos ver algunas partes de las construcciones pues estaban cubiertas completamente de maleza; excepto la más grande que se encuentra frente a unas canchas de basquetbol y está limpia debido a que los vecinos la podan, a pesar de ello en su parte superior había un terrible olor a muerto y tuvimos que bajar rápidamente. Rodeamos el gran terreno y entramos a una parte donde encontramos montículos más grandes y un profundo pozo, el encargado del lugar apareció de pronto y tuvimos una corta pero interesante plática sobre el estado del sitio y las pocas personas que llegan a visitarlo.

Estructura de El Vergel
Desde ahí caminamos hasta el cercano parque arqueológico de Granjas, donde hay un cuadrángulo de edificios residenciales que conservan parte de sus muros y se pueden apreciar los cuartos y entradas que tenían, incluso se aprecian columnillas decorativas, un razgo que es típico de la zona del puuc donde Uxmal fue la ciudad principal.

Subimos al auto y en pocos minutos llegamos a Salvador Alvarado Sur, aquí solamente nos encontramos con una gran plataforma de forma ligeramente irregular y esquinas redondeadas que en su parte superior tenía dos pequeñas salientes, seguramente era la base para algunas viviendas o chozas. Lo siguiente fue recorrer 15 minutos en auto a Salvador Alvarado Oriente; ahí llegamos a un sitio que también es llamado "El Cerrito" que tiene dos estructuras prehispánicas: la primera es un basamento bajo y más pequeño que el de cholul y la segunda un edificio con dos cuartos que tienen decoraciones en la parte baja de las puertas.

Restos del templo superior de Xcatzmil
Nuevamente un corto recorrido en auto nos llevó hasta El Vergel, donde en un parque llamado "de las tumbas" se encuentra una pequeña plataforma alargada con una escalinata de solo dos escalones. Exceptuando Cholul todos los vestigios del día eran sumamente pequeños y muy deteriorados pero dejamos para el final el mejor: mas allá del periférico al sur de la ciudad pero aún entre casas caminamos un poco cuidándonos de un montón de perros que ladraban a nuestro paso y nos encontramos con una estructura piramidal con 6 metros de altura en Xcatzmil, todos los costados y la escalinata estaban totalmente arruinados, convertidos en sólo un montón de piedras burdas, sin embargo al llegar a la parte superior nos encontramos con los muros y una entrada parcialmente enterrada pertenecientes al templo superior; dicha entrada es una de las más anchas que hubieramos visto pues su dintel compuesto de dos grandes rocas tenía aproximadamente 1.50 x 1.50 m.

Comenzaba a caer el sol cuando salimos de Xcatzmil así que llegamos rápidamente al hotel que teníamos reservado para esa noche en la zona central de Mérida, nos bañamos rápidamente y salimos hacia una pizzería donde veríamos a Stephan Merk y a su esposa, amigos de Eduardo y a quienes Julio y yo no conocíamos personalmente pero sí que sabíamos de él pues es uno de los más grandes exploradores mayas vivos que hay actualmente. Es raro que yo coma pizza en algún viaje pero ésta era especial pues el dueño del lugar es italiano y las recetas son diferentes a las de otros lugares en México, bastante buenas. Luego de una amena charla llegaron nuestros amigos Balta Castro y Nubia Balam, así que fue bastante entretenida la cena. 

Antes de dormir quisimos ir a comprar agua y algo para la mañana siguiente pero tuvimos que caminar bastantes cuadras para encontrar un oxxo, ya cansados caímos rendidos, pero fue un día bastante tranquilo comparado con otros de nuestras expediciones...


miércoles, 26 de abril de 2017

Viaje a Perú, pt. 20 y final. Lima y Pachacámac

Catedral de Lima
Aún no oscurecía cuando llegamos a la plaza de armas de Lima, la cual tiene una plancha central con jardines, bancas y rodeada de palmeras. La catedral es el edificio que más me llamó la atención pues sus torres parecen contrastar con el resto del edificio, lo cual me hizo pensar que eran reconstrucciones y las originales habían caído en algún terremoto, lo cual es parcialmente cierto pues toda la edificación es una reconstrucción, pero por mucho tiempo dichas torres nunca fueron terminadas, lo que hace que tengan un estilo diferente a la fachada. Otra característica que nos llamó la atención fue que los edificios alrededor tenían en los balcones algunas estructuras de madera tallada que daban a las fachadas una vista más imponente que el simple muro.

Edificio en la plaza de armas

El hambre ya nos estaba torturando así que buscamos un restaurante más lujoso que todos los que habíamos visitado en días anteriores pues era nuestra última cena en Perú, así llegamos a uno bonito y no tan grande una cuadra más allá del centro; por supuesto pedimos el platillo más famoso de Lima: un buen ceviche que sin duda es el mejor que hayamos probado acompañado de un agua de chicha a la que ya parecíamos adictos. 

Ceviche de Lima
Al terminar preguntamos donde podíamos tomar el transporte público de regreso al hotel y nos dieron indicaciones erróneas que luego corregimos preguntando de nuevo. Pasamos un gran puente sobre el río Rímac y desde ahí divisamos otro de tipo colgante que en los cables que lo sostenían tenía una gran cantidad de focos que prendían en secuencia recordándonos un gran árbol de navidad, ahora que escribo me he enterado que las fuertes lluvias derribaron dicha estructura recientemente.

Ya en el hotel ocurrió algo curioso, yo tenía una habitación al fondo del edificio y Ernesto se quedó casi en la entrada; durante la noche descubrimos el verdadero giro del lugar aunque yo me dí cuenta ya por la mañana... al despertar escuché un concierto de gritos y gemidos femeninos y poco después Ernesto tocaba a mi puerta y me dijo que durante toda la velada no lo habían dejado dormir pues en la habitación de junto estuvieron entrando y saliendo, haciendo demasiado ruido, así que nos dimos cuenta que si volvíamos a Perú alguna vez, había que quedarse en los establecimientos que dijeran "hotel" y no en los que dijeran "hospedaje".
Pirámide 1 en Pachacámac

Nuestro último día cruzamos toda Lima de norte a sur, primero tomando un camión que nos llevó cerca de donde pasa el metro, sin embargo tuvimos que caminar muchas cuadras por una zona nada bonita, aunque cruzamos un mercado que se veía bastante tradicional, lo cual fue interesante. Finalmente llegamos a la estación "Caja de agua" y compramos unas tarjetas para entrar, el sentido de los trenes era el contrario al que hay en la ciudad de México, o sea que en la estación el tren recorre de derecha a izquierda viendo desde el andén a las vías. Ahí vimos que al igual que el mexicano iba atiborrado, también nos enteramos por los contínuos anuncios en el altoparlante que algunas estaciones serían cerradas pronto por alguna visita internacional.
Templo del sol en Pachacámac

Llegamos hasta la terminal sur de la línea en la estación de "Villa el Salvador" y de ahí tomamos un taxi hasta la entrada a la zona arqueológica. Ésta se encuentra en el extremo sur de un enorme terreno donde se encuentran las ruinas de algunas antiguas murallas y que está completamente desértico y cubierto de arena. El recorrido comienza en el museo de sitio que tiene una interesante colección de textiles antiguos y donde se puede contemplar el llamado "ídolo de Pachacámac", una especie de gran bastón de madera tallada con un personaje o deidad en la parte superior, justo debajo de éste se encuentra un jaguar que más tarde usé como logo de mi página y de mis videos. Saliendo de éste recinto se encuentra el sendero entre los edificios prehispánicos. Una cosa que vimos y que no nos agradó fue que se puede recorrer el sitio en auto.

El mar desde el templo del sol

El circuito es algo largo y comienza pasando por las antiguas calles que recorrían el lugar perpendicularmente, algunas estructuras piramidales se encuentran a la derecha del sendero y más adelante hay grandes estructuras muy enterradas y dañadas. En el extremo oriental hay un conjunto habitacional y luego se regresa formando una "C", pasando por los mayores edificios de Pachacámac que son el Templo Viejo, El templo Pintado y El Templo del Sol. Los primeros dos no tienen acceso público y datan de épocas antiguas pues Pachacámac fue poblado desde antes de nuestra era por la "cultura Lima", la misma que construyó las huacas que visitamos el día anterior; más tarde fue parte del imperio Wari y finalmente del Tahuantinsuyo inca. En la zona occidental del sitio se encuentran los edificios que dejó la ocupación imperial.

Acllawasi o Mamacona
El gran templo del Sol es una estructura piramidal mandada a construir por los incas para que sobresaliera entre todos los demás edificios del lugar, un lado ha sido liberado casi por completo de la arena que lo cubría y da una idea de la majestuosidad del lugar, que por un lado domina todo el sitio y por el otro tiene una bellísima vista al mar. Luego de rodear el edificio comenzamos a bajar hacia la entrada nuevamente y antes de salir nos encontramos con el Acllawasi o Mamacona, un edificio totalmente restaurado con 3 pisos de habitaciones que albergaba a las llamadas "vírgenes del sol", mujeres que se dedicaban a tejer las hermosas telas de vicuña que usaban los gobernantes incas.

Nuestro plan aquel día era visitar algunas huacas más pero después de Pachacámac estábamos satisfechos habiendo recorrido 36 sitios arqueológicos en los 9 días que estuvimos ahí, decidimos que era el mejor lugar para cerrar nuestro recorrido y nos fuimos con mucha calma cruzando todo el gran terreno donde observamos las murallas de cerca y más tarde tomamos el camión de regreso.

Dos horas más tarde y ya en el hotel, optamos por ir al aeropuerto a comer y esperar el vuelo de regreso; no encontramos ningún restaurante local, así que con algo de disgusto tuvimos que consumir comida rápida. Gastamos los soles que nos quedaban comprando libros y ésto nos tomó tanto tiempo que tuvimos que llegar corriendo a abordar nuestro vuelo, lo cual ya estaba en proceso cuando arribamos a la sala designada. El regreso fue bastante menos vistoso que la ida pues ya todo estaba oscuro, solo ví algunas ciudades iluminadas a lo lejos.

Ya en la ciudad de México, llegamos a las 11 y media de la noche y corrimos con suerte en la aduana pues no nos pararon a ninguna revisión exhaustiva, pero cuando ya íbamos a salir y nos reíamos de ello dos policías nos marcaron el alto y nos hicieron abrir nuestro equipaje, lo cual nos hizo perder el último tren del metro y tuvimos que regresar a nuestras casas por taxi. Así terminamos nuestro viaje a Perú, muy satisfechos con nuestro recorrido y tremendamente cansados; pero unos días después fui a otro viaje en Chiapas y un mes mas tarde a un extenso recorrido por Yucatán, el cual será lo siguiente que relate en éste blog.

Gracias por leer éste diario de viaje que termino aquí con gran gusto.

martes, 18 de abril de 2017

Viaje a Perú pt. 19. Huacas de Lima

Huaca Pucllana
Una vez que salimos del hospedaje de Lima nos dirigimos de vuelta al aeropuerto a buscar transporte hacia la zona central de la ciudad; tuvimos un poco de problemas para encontrar la ruta correcta que pasara cerca de la Huaca Pucllana, que elegimos como inicio por ser la más lejana y poco a poco ir acercándonos al centro histórico. El autobús que tomamos era uno de los más modernos que vimos pero eso no evitó que diera infinidad de rodeos que me desconcertaban al ir siguiendo nuestra posición con el gps del celular pues de pronto estábamos en medio de calles muy transitadas y de pronto pasábamos junto a la playa volviendo a dar vuelta en zig zag.

Huaca Huallamarca
Después de casi dos horas en éste interminable ir y venir por fin bajamos y caminamos unas pocas cuadras, ya era medio día y creímos que eso nos impediría recorrer tantos sitios pero proseguimos. Vimos la huaca Pucllana sobresaliendo entre las casas lujosas de los alrededores, dimos pronto con la entrada y ahí supimos que teníamos que recorrer el sitio con guía obligatoriamente; el mismo cuento que en todos los sitios de la zona que ya habíamos visitado días atrás, pero nos resignamos nuevamente a pesar de que el recorrido fue sumamente lento considerando que ahí solo hay una gran estructura, una zona habitacional y un pequeño huerto con minizoológico con llamas, cuyos y otros animales locales. Lo que más nos impresionó aquí fue el sistema constructivo con ladrillos de barro intercalados en forma de "librero", con huecos entre ellos que absorben la energía de los sismos frecuentes de la zona; al haber perdido el recubrimiento que probablemente tenían éstos ladrillos se forma un efecto de luz y sombra que hace ver más imponente la gran huaca, éste como todos los demás sitios de Lima tienen gran antigüedad, aunque en éste caso existen tumbas de la época Wari e incluso actuales que fueron colocadas en la estructura principal.

Huaca Huantille
Una vez que salimos de ahí decidimos caminar cerca de 1 km hasta la Huaca Huallamarca, pasando por el área más lujosa de Lima, llena de casas lujosas y verdes jardines en los que incluso llegamos a ver fotógrafos que tomaban imágenes de bonitas modelos. Cuando vimos la parte trasera de la huaca que buscábamos nos sorprendió por el terrible trabajo de restauración que se llevó a cabo ahí, pues a pesar de que la huaca se veía lisa y bien terminada, reconocimos formas que más parecían una pirámide en Teotihuacán que cualquiera de las otras estructuras que vimos en Perú, además de que una parte no había sido reconstruida y no tenía nada que ver con la zona trabajada, incluso al frente vimos una gran rampa que hacía ver ésta seccion como un zigurat mezopotámico. No pudimos subir pues había trabajos de remodelación pero nos bastó verla desde abajo para saber que aquello era uno de los peores trabajos arqueológicos que habíamos visto.

Camino Inca en Huaca Tres Palos

Desde ahí cruzamos una gran avenida y tomamos nuevamente un autobús del transporte público para acercarnos a nuestra siguiente parada; luego de bajar vimos una gran iglesia que tenía formas que recordaban al kremlin ruso, una cosa muy extraña en latinoamérica, así que nos desviamos un poco para pasar por ahí y darnos cuenta que la construcción era bastante reciente. Unas cuadras más allá encontramos la huaca Huantille, que creíamos estaba abierta para su visita pero a juzgar por las apariencias llevaba tiempo cerrada pues podíamos ver las cédulas de información decoloradas por el sol, pero todos éstos sitios están a pie de calle así que de todas maneras se puede dar una buena idea de la construcción y la estructura de las mismas. Huantille estaba mucho más dañada que las dos anteriores y sólo pudimos ver que tenía el mismo sistema constructivo y que estaba convertida en un montículo de regular tamaño comparada con las otras.

Huaca Potosí
Nuevamente caminamos por cerca de 3 km para ir a huaca Tres Palos, la cual se encuentra dentro de un parque, el cual por la hora ya no permitía la entrada, sin embargo nuevamente desde la calle teníamos una buena vista del montículo principal y de una parte de un camino inca que pasaba por ahí y que se encuentra dentro de los terrenos de una universidad. 

Caminamos hacia el siguiente sitio cuando nos encontramos de repente frente a otro gran montículo que no estaba en nuestro mapa y cuyo nombre nunca habíamos escuchado: Huaca Potosí, nos detuvimos para fotografiarlo, a ambos lados de la avenida había construcciones pero tan sólo estaban reducidas a montículos sin forma.

Huaca San Marcos
No muy lejos de ahí llegamos a huaca San Marcos, que si estaba en nuestro itinerario, ahí vimos un enorme montículo que rivalizaba en tamaño con el mayor que habíamos visto el primer día que llegamos en huaca Garagay, pudimos ver que estaba construido igual que Pucllana pero los ladrillos estaban sumamente pulverizados dejando solo una superficie terregoza. En frente y del otro lado de la calle vimos otro montículo muy dañado y lleno de casas en sus laderas, claramente se notaba que era un asentamiento irregular y la gente que habitaba ahí se veía tan intimidante que preferimos no detenernos a observar la estructura y continuar con nuestro recorrido.

Huaca Culebras
Cruzamos una enorme avenida y pasamos por varias calles pequeñas para rodear una manzana de casas y llegar de frente a la Huaca Culebras, aunque nuevamente nos encontramos conque estaba cerrado el acceso, aunque la pequeña estructura se podía ver al igual que todas las demás sin ningún problema desde la calle. Ésta vez la escala del sitio era mucho más reducido, a penas tendría 5 x 5m el edificio que teníamos frente a nosotros.

A partir de ahí comenzamos a caminar por calles pequeñas entre casas de un nivel económico medio-bajo y unidades habitacionales.

Huaca Corpus
En una cuchilla entre casas nos encontramos con la Huaca Corpus, nuevamente de reducidas dimensiones, pero en éste caso eran dos o tres estructuras probablemente habitacionales que conservaban un poco de la base de sus muros, como las anteriores la observamos desde la calle, pues parecía que aunque casi todos los sitios tienen algún corto sendero de visita a nadie le importa recorrerlos y los mantienen cerrados.

Proseguimos el camino apretando un poco el paso a pesar de haber recorrido ya más de 7 km entre trayectos, y llegarían a cerca de 10 pues faltaban aún dos sitios aunque la tarde comenzaba a caer.

Huaca Palomino

Finalmente llegamos a un sitio que tenía el sendero de visita abierto, se llama huaca Palomino y al igual que Corpus consta de unas pocas estructuras habitacionales que conservan la base de sus muros, aunque en éste caso también pudimos apreciar algunas pequeñas escaleras y finalmente pudimos ver como eran los muros internos, quizá cubiertos de estuco.

Ya el cielo enrojecía pero seguimos caminando, las piernas nos dolían y habíamos vuelto a llegar al récord de recorrer 9 sitios en un día, pero queríamos uno más y nuestro esfuerzo fue bien recompenzado.

Mateo Salado
El último sitio lo vimos luego de equivocar el camino yéndonos por una calle equivocada, en un parque entre casas vimos un montículo que en la parte superior tenía unos bloques enormes de adobe, éste lugar era diferente de los demás, pues el tamaño enorme de sus ladrillos no tenía rival entre las huacas de Lima.

El sitio se llama Mateo Salado y está abierto al público como Pucllana, sin embargo por la hora nuevamente lo vimos rodeando las estructuras por la calle; una cuadra más allá del parque nos encontramos con una serie de estucturas enormes, del tamaño de las más grandes que habíamos visto y todas con sus grandes ladrillos que con el sol cayendo hacían más impresionante la vista.

Así terminamos nuestro recorrido por 10 huacas de Lima, cabe mencionar que la palabra Huaca no tiene una traducción exacta pero significa un lugar sagrado. Ya estábamos caminando para la avenida principal con la intención de tomar un taxi al centro de la ciudad cuando vimos un letrero que indicaba que había otra huaca desconocida a un kilómetro de distancia, pero ya nuestras piernas no daban para más y comenzaba a oscurecer así que dimos por terminadas nuestras visitas del día, todas por sitios construidos por la llamada "cultura Lima", que tuvo muchos más asentamientos que hoy han sido devorados por la capital peruana.


jueves, 13 de abril de 2017

Viaje a Perú pt. 18. Cusco de noche y regreso a Lima

Qoricancha de noche
Cuando salimos de Laqo estaba completamente oscuro pero no tardamos mucho en subirnos a un camión de regreso a Cusco, ahí nos pasamos del centro y nos pasamos un poco así que decidimos caminar de vuelta para ver que nos encontrábamos en el camino, tan solo habíamos visto un poco de la ciudad cuando llegamos y bajamos del avión y por la mañana antes de subir a Sacsaywamán; al día siguiente regresaríamos a Lima así que era nuestra única oportunidad de recorrer la ciudad imperial. Lo primero que hicimos fue comer anticucho: unas brochetas de carne muy suave que se venden en las calles y después de no comer mas que maíz en Chinchero nos supieron a gloria.

El primer punto que visitamos fue uno que ya habíamos visto: la zona arqueológica de Qoricancha, así como la iglesia que se encuentra actualmente sobre las ruinas incas, como todas las que vimos en la zona no permitían que tomaran fotos en su interior así que tuvimos que conformarnos con imágenes del exterior. Desde ahí caminamos por las estrechas calles que forman el centro de Cusco, por todos lados veíamos que las bases de los muros estaban construidas con las piedras perfectamente labradas del estilo imperial inca, casi todos los edificios fueron construcciones prehispánicas sobre las que se levantaron edificios coloniales, incluso algunos de ellos conservaban las puertas trapezoidales mas antiguas.
Restos incas en Cusco

En cierta parte, luego de pasar por un estrecho callejón vimos a nuestra izquierda una serie de puertas incas que tenían cristales que impedían pasar pero permitían mirar al interior del predio y nos percatamos que ahí existió un palacio inca del que aún quedaban vestigios, pero por la hora no pudimos visitarlos.

Una vez que divisamos la plaza de armas unas cuadras a la izquierda de nuestra ubicación, nos dedicamos a buscar la famosa piedra de los 12 ángulos, ejemplo de la talla y ensamble perfectos de las rocas de las construcciones incas; recorrimos algunas calles y finalmente dimos con ella, a mí no me parecía demasiado interesante así que quise probar el mito de que entre las uniones de las piedras no se puede introducir ni una hoja de papel, lo cual no es verdad pero me valió un regaño y de todos modos las uniones no podrían ser más perfectas.
Iglesia de la compañía de Jesús

Caminamos muy poco para llegar a la plaza de armas, me gustaron mucho la iglesia de la compañía de Jesús y la catedral que se ubican en dos de sus lados y nos sentamos un momento a contemplar la vista.

El hambre nos estaba ya haciendo sufrir un poco así que regresamos al hotel para después salir a cenar, por la hora nos fue difícil encontrar un lugar pues no estábamos en el primer cuadro de la ciudad y acabamos en una pizzería que no era mi ideal para un platillo en un país extranjero pero al menos no era un domino's y las pizzas no estaban preparadas igual que en México, tenían un toque peruano que disfrutamos bastante no sólo ahí sino en todas las comidas que disfrutamos en el viaje.

Catedral de Cusco
Aquel día dormimos bastante cansados, pero al siguiente nuevamente sería pesadísimo el recorrido, nos levantamos temprano pues a las 7 salía nuestro vuelo de regreso a Lima. Éste recorrido fue mucho menos espectacular que el inverso, me senté del lado contrario del avión pero lo más interesante fue que al despegar pasamos por lugares que ya habíamos recorrido como Tipón y Piquillacta, después en aquél lado se veía una gran meseta cortada en algunos puntos por barrancas, pero ninguna montaña espectacular y nevada como del lado contrario que estuve contemplando anteriormente. Al final de nuevo estábamos junto al mar y llegamos a Lima directo al primer hospedaje que encontramos y comenzamos un día de récord pues si no era suficiente recorrer 9 sitios de Cusco en un día, ésta vez recorreríamos 10 sitios limeños en el mismo lapso.

jueves, 6 de abril de 2017

Viaje a Perú pt. 17. Sacsaywaman, Qenqo, Tambomachay, Puca Pucara, Chukimarca y Laqo

Restos de torre en Sacasywaman
El día que llegamos a Cusco vimos la entrada de Sacsaywaman cuando fuimos ahí para comprar el boleto turístico para entrar a la mayoría de los sitios de la zona, ahora por fín tocaba el turno de entrar a la gran fortaleza inca. Unos minutos antes observamos en el museo del Qoricancha los estilos arquitectónicos de éstos sitios y pudimos observar lo que nos esperaba aquí, en ningún otro lugar vimos rocas tan enormes como las que conforman la base del mayor edificio de Sacsaywaman, con toda propiedad el estilo de la construcción se llama ciclópeo, con rocas de más de 300 toneladas perfectamente talladas, una proeza que en pocos lugares del mundo se puede apreciar. En la parte superior de éste edificio se puede observar una serie de bases de muro con formas que hacen difícil imaginarse el conjunto, aunque al centro hay un recinto circular y parece corresponder a una torre.
Edificio principal de Sacsaywaman

La vista de Cusco desde la cima del edificio es también deslumbrante, la ciudad se extiende al fondo del valle con sus edificios con techos rojos, una buena parte de lo que se puede ver es colonial y poco queda ya que pueda dar cuenta de como era en la época prehispánica cuando fungía como capital del Tahuantinsuyo o imperio inca.

Hay algunos edificios menos impresionantes y una gran plaza de forma circular rodeada por un muro que parece tener lugares para sentarse cada pocos metros, el parque arqueológico de Sacsaywaman abarca una gran extensión al norte de Cusco y también abarca otros yacimientos arqueológicos, algunos de los cuales visitamos el resto del día.

Qenqo
Caminamos hacia el oriente por mas o menos media hora y dimos con la entrada al sector bajo de Qenqo, éste sitio también tiene una zona alta y lo que lo caracteriza es que hay una gran cantidad de esculturas talladas en la roca madre, en la parte baja hay una plataforma cuya base tiene enormes rocas talladas y en la parte alta una plaza semicircular con espacios para sentarse como en Sacsaywaman, también hay una pequeña cueva en un gran segmento de roca madre, las tallas como en todos los sitios incas que visitamos son impresionantes. Del otro lado de la carretera que pasa junto al sitio y llega hasta Písac se encuentran algunas terrazas y restos de recintos.

Tambomachay

En dicha carretera esperamos unos pocos minutos y abordamos un camión del transporte público que es frecuente por ahí, recorriendo algunos cuantos kilómetros hacia el norte y en una gran curva descendimos para llegar a la entrada del sitio arqueológico de Tambomachay, se dice que aquí existía un balneario para el inca; nos encontramos con un acueducto que bajaba desde el sitio y más adelante algunas construcciones con una fuente ceremonial parecida a las que habíamos visto en Tipón, Ollantaytambo y Machu Picchu, el sendero seguía más allá entre pequeñas lomas pero no encontramos ningún otro resto de construcción así que regresamos a la entrada para llegar caminando al siguiente punto del recorrido.

Puca Pucara

Comenzaba a bajar el sol cuando vimos al borde de una elevación natural el sitio de Puca Pucara, su nombre significa "Fortaleza Roja" y se encontraba junto al camino al Antisuyo, al norte de Cusco. Es un sitio pequeño pero conserva una gran plataforma y varios recintos, uno de ellos con una entrada que aún mantiene el dintel en su lugar. Fue un recorrido muy corto y después de haber llegado ese día a 7 sitios arqueológicos yo me dí por servido, pero Ernesto aún quería visitar más; yo me encontraba bastante molido por todas las caminatas y ascensos tremendos que habíamos hecho en días anteriores, la altura hacía un poco de mella pues estábamos casi a 4000 msnm, de modo que si hablábamos mucho mientras caminábamos perdíamos el aliento. Yo ya tiraba la toalla cuando Ernesto platicó con el custodio de Puca Pucara y éste le indicó la ubicación de otro sitio llamado Chukimarca, además habíamos visto un letrero de otro punto llamado Laqo en el camino así que hicimos el último esfuerzo por llegar a ellos antes del anochecer.


Chukimarca
Otra vez tomamos el transporte público y bajamos a mitad de camino entre Puca Pucara y Qenqo, desde ahí caminamos por el campo y nos encontramos primero con una especie de trono tallado en una roca. Más adelante se encontraba un promontorio rocoso llamado "Templo de la Luna" y en su base pudimos observar los restos de varios recintos cuyos muros estaban reducidos a penas a las bases, arriba volvimos a encontrar gran cantidad de esculturas talladas en la roca madre. Estábamos en el templo de la Luna, y el dicho astro se enseñoreaba ya sobre nosotros anunciando la noche próxima con un brillo tremendo y casi total, unos días más tarde ocurriría la llamada "superluna" más grande del año y fuimos muy afortunados de observarle desde nuestra ubicación en un cielo prístino que no presentaba ninguna nube.
Laqo

Finalmente caminamos a todo lo que daban nuestras piernas cansadas hasta el sitio de Laqo, pero llegamos ya entre tinieblas y sólo pudimos observar algunas terrazas agrícolas que nos costó mucho trabajo fotografiar. Éste sitio parecía estar en investigación y es poco lo que se ha descubierto, sin embargo seguramente bajo la maleza existen otros vestigios que no pudimos ver. Así terminamos el recorrido récord de 9 sitios arqueológicos incas en un sólo día, pero aún faltaba conocer Cusco de noche.